4.28.2009

¿Para qué? Consumismo desmesurado

¿PARA QUÉ?
Todos oímos hablar del consumo desmesurado que se da en las sociedades desarrolladas, es frecuente oír hablar de este tema a grupos de padres, psicólogos, sociólogos… en la mayoría de los casos desde la preocupación, pero es difícil ver a personas que a nivel individual tienen un compromiso claro por escapar de este estilo de vida que cada vez nos absorbe más.
Y es que no cabe duda que en la sociedad en la que vivimos es difícil escapar de las redes de lo que se conoce como “consumismo” que no es más que el hecho de consumir sin una necesidad lógica. Cada vez tenemos más necesidades que colocamos entre las básicas. Dice Maslow que las necesidades fisiológicas básicas, que son las que coloca en la base de su conocida pirámide, son las de alimentarnos y descansar, lo demás no es imprescindible para vivir. Es lógico que la especie humana en su afán desmesurado por mejorar su calidad de vida intente subir en la pirámide para ir satisfaciendo otras necesidades como las de seguridad, apego… , pero lo que no es lógico y se vuelve en contra de nosotros, es que esas necesidades se intenten cubrir a través del consumo. Y esto es lo que cada vez se fomenta más, las campañas publicitarias que inundan nuestras vidas, invitan a que seremos felices “teniendo” esto o aquello; hace poco una conocida marca de automóviles utilizaba la pirámide de Maslow, a la que antes me he referido, para concluir su publicidad dando el mensaje de que si comprábamos su coche, llegaríamos a la cumbre al máximo estado de felicidad. Y yo me pregunto ¿hasta cuándo dura esa felicidad extrema? Quizás el momento del estreno o de enseñarlo a un amigo, poco más. Lo material se deteriora se pierde, lo personal, lo realmente importante lo que tienes como persona, lo que cuidas y cultivas es lo que te llena y te hace feliz.
La depresión es la enfermedad de moda de los países desarrollados la gente tiene de todo pero no consigue ser feliz, quizás porque tenemos las expectativas muy altas, si tenemos que tener todo lo que nos anuncian, además de un cuerpo Danone… lo tenemos complicado.
El apetito consumidor que existe en el mundo mantiene un ritmo insostenible, según el "Informe sobre el estado del mundo en 2004" publicado por el Instituto Worldwatch (Una mirada sobre el mundo).

La necesidad de gastar sin motivo aparente, de una manera compulsiva, se está convirtiendo en una obsesión de los mayores que se empieza a contagiar a los más pequeños. Los periodos de rebajas o descuentos en grandes almacenes y tiendas suelen ser los peores.

Las Organizaciones de Consumidores y Usuarios recomiendan que se ejercite un “consumo racional y lógico” . Esto es una gran hipocresía, seguimos en la misma idea por un lado nos invitan a consumir de todo nos presentan que todo tiene una utilidad para luego decirnos que consumamos con cuidado.
El problema se complica cuando se trata de niños o adolescentes. Nadie les ha educado ante el consumo y son las principales víctimas y las más indefensas, y es que nadie les ha educado en el valor de las cosas y en disfrutar de las pequeñas cosas. Esta se está convirtiendo en la gran pobreza de la sociedad.

Manfred A. Max-Neef, hace un intento de definir lo que son las pobrezas de nuestra sociedad, con el fin de poner de manifiesto lo que se esconde detrás de la “calidad de vida” que tenemos los habitantes de los países del norte.
• Pobreza de protección.
• Pobreza de afecto.
• Pobreza de entendimiento.
• Pobrezas de participación y libertad.
• Pobreza de subsistencia.
• Pobreza de identidad.
Debe ser que a unos pocos, a los que tienen el poder no les interesa que pensemos por nosotros mismos, les interesa que “obedezcamos” que seamos como ovejas que siguen al pastor en el rebaño sin plantearse hacia dónde camina.
Y para esto trabajamos, y para esto vivimos y en definitiva para esto consumimos sin plantearnos que hay detrás de esta locura, explotación, pobreza, abusos, destrucción de los recurso naturales, y lo que es peor, destrucción de nosotros mismos.
No quiero ser catastrofista pero sí realista y romper una lanza a favor de muchas personas que creen y luchas por lo que creen que aún puede cambiar, y lo mejor de todos son más felices. Es por tanto éste, el objetivo hacia el que caminar, la justicia y la igualdad de oportunidades para todos los hombres y mujeres

4.27.2009

MEDIO CAPITALÍSTA

MEDIO CAPITALÍSTA
Según la Real Academia Española, el término ambiente se refiere a las circunstancias que rodean a las personas o a las cosas। Sin embargo en la legislación mexicana, “ambiente” es definido como “el conjunto de elementos naturales y artificiales o inducidos por el hombre que hacen posible la existencia y desarrollo de los seres humanos y demás organismos vivos que interactúan en un espacio y tiempo determinados”

Podemos explicar claramente la percepción de la naturaleza para la sociedad capitalista cuando contemplamos la definición de medio ambiente según la Comunidad Económica Europea (CCE), el medio ambiente es el entorno que rodea al hombre y genera una calidad de vida, incluyendo no sólo los recursos naturales, sino además, el aspecto cultural.

Antes las especies, incluida el ser humano vivían en la lucha de la existencia, pero desde el momento en que el ser humano se vio “el animal más fuerte” quiso apoderarse de todo. Poco a poco se ha desvinculado de la naturaleza, hasta el punto de obtener de ella beneficios para una vida confortable. Ahora no tememos extinguirnos, tememos tener una vida de poca calidad. Para empezar hablaremos de las palabras calidad y vida. Cuando miramos a nuestro alrededor podemos determinar nuestra calidad de vida, pero es muy común que no divisemos la destrucción de la propia vida que estamos ocasionando.

Para poder hablar de calidad de vida, tenemos que hablar de los valores, es decir del aspecto cultural. Nos encontramos ante una sociedad Capitalísta. La frase célebre de uno de los primeros teóricos del capitalismo naciente, Francis Bacon “la naturaleza está para ser tomada como una mujer pública” explica la percepción del ser humano con respecto a la naturaleza. Desde la revolución industrial la vida se ha convertido en un gran centro comercial, y la naturaleza es nuestra mercancía.

Nos encontramos ante una sociedad caracterizada por el consumo, donde las necesidades pasan de ser necesarias para vivir y empiezan a ser necesarias para la vida: mucha ropa + mucha comida + una gran casa + un buen coche + un buen móvil + un buen ordenador +. Todo ello determinará una
buena calidad de vida.

Pero para poder obtener todo ello y a gran escala tienen que explotar los recursos naturales. En la mayor parte del planeta, especialmente en los países en vías de desarrollo, con frecuencia se habla de una veloz deforestación, la pérdida de diversidad biológica, la escasez y contaminación del agua, la excesiva erosión del suelo, la degradación de la tierra, la contaminación del aire, y el congestionamiento urbano, entre otros.

La naturaleza antes arraigada a la especie humana como a cualquier otra especie animal, se ha convertido en nuestra esclava. Esta sometida a todos nuestros caprichos, y no importa el “precio” sólo importa que llenen nuestra vida vacía y sin sentido.

Es decir que hemos dado con el problema y al mismo tiempo con la solución: La calidad de vida esta determinada por la cantidad de consumo, hoy en día, cuanto más consumimos mejor es nuestra calidad de vida. Tener un consumo excesivo invita a la explotación de recursos, el maltrato animal, la contaminación atmosférica etc. Llevándonos a la destrucción del medio ambiente, es decir del entorno que rodea al hombre.
Digamos que no queremos llegar a la destrucción, pongamos que no hayamos llegado todavía, supongamos que nosotros somos las únicas personas que determinan la definición de calidad de vida. ¿qué calidad de vida estás dispuesto a tener?

4.26.2009

UNA REALIDAD:

4.25.2009

EL SER HUMANO Y SU MEDIO AMBIENTE: Relaciones de consumo

EL SER HUMANO Y SU MEDIO AMBIENTE: Relaciones de consumo
Como bien sabemos el cambio climático es unos de nuestros mayores problemas. Este blog tratará de enfocar sus diversas causas y a su vez, aportar algunas alternativas. En éste espacio concreto trataremos el tema del consumo de productos de procedencia animal y de la agricultura: hechos significativos ante el incremento de los desajustes ambientales.

Para entender mejor el problema que nos acontece sería buena idea hacer un breve viaje al pasado. Vamos a ver los distintos modos en que el Ser Humano ha conseguido sus alimentos y sus consecuencias:

HISTORIA DE LA ALIMENTACIÓN:
El Ser Humano necesita alimentos para sobrevivir al igual que el resto de los seres vivos. En los orígenes del hombre, cuando aun no disponía de técnicas de caza se alimentaba de restos de animales muertos y de plantas tales como bayas, hojas, raíces y frutos secos.
Una de las características del Ser Humano es su gran adaptabilidad al entorno, modificándola y sacándole el mayor partido posible, así ha ido innovando técnicas que le permitan una mayor comodidad y aumentando sus probabilidades de supervivencia. Pasó de ser cazado a cazador. En un principio se limitaba a utilizar como armamento los huesos de animales grandes, piedras o ramas de árboles caídos. Con el paso del tiempo aprendería a tallar la piedra, permitiéndole incrementar la eficacia de la caza, convirtiéndose la carne en su alimento predilecto.



Incluso en esta época temprana, el impacto del hombre en el ecosistema se hizo notar. Aunque algunos autores creen que ciertos grupos de cazadores se preocuparon por no agotar la caza, pero por desgracia habían otros muchos que cazaban de forma descontrolada, llegando incluso a extinguir varias especies de animales.

El descubrimiento del fuego es un factor decisivo en la evolución del hombre. Modificó el estilo de vida y a su vez sus costumbres alimenticias. A pesar de ello, las variaciones climáticas y el aumento de población obligaron al hombre prehistórico a dar un importantísimo paso.



Con la Era glacial la población de animales sufrió un declive, produciendo una escasez de alimentos cárnicos. Al tener que compartir sus alimentos con el resto de la comunidad en crecimientos, el Ser Humano se percató que podía almacenar distintos tipos de cereales como el trigo, la cebada, el mijo y algunas legumbres como garbanzos o porotos.

También descubrió que arrojando las semillas podía esperar a recibir sus frutos. Estos avances supusieron unos grandes cambios en la vida del hombre a nivel social. Pasó de ser nómada (típico de las sociedades de cazadores) a ser sedentario que promulgó una vida más familiar.

La domesticación de plantas y animales marcó el nacimiento de las aldeas, poblaciones humanas que oscilaban entre los 50 y 300 habitantes. Estaba conformada por distintos núcleos familiares, cada uno con su Dios domestico, su propio altar y un cementerio ya sea dentro o fuera del hogar. La agricultura rudimentaria permitió estos avances entre otros, pero también trajo consigo otras consecuencias tales como la división de trabajo, aunque en estados muy primitivos, basado más en edad y fuerza que por vocación.



En la aldea se constituyeron las costumbres que hoy en día rigen nuestras ciudades, aunque de forma muy elemental y dentro de su contexto histórico. Surgió la política, es decir, un pequeño consejo de ancianos que gobernaban las relaciones entre ciudadanos, marcando las primeras estratificaciones sociales. También se introduce el concepto de propiedad privada aunque las tierras y el ganado serían de propiedad colectiva.



Los avances tecnológicos, debidos probablemente a la división del trabajo mejoró de forma paulatina la forma de cultivar y recolectar los frutos de la tierra.

El sistema de cultivo era el de fuego y roza que consistía en quemar la tierra y luego despojarle de toda planta inútil para la producción de cereales (trigo, cebada, maíz, arroz, etc.). Este modo de cultivar (utilizado en algunos sitios incluso en los días de hoy) tenía un alto impacto en el ambiente, exterminando animales y gran variedad de plantas sin discriminación alguna.

A pesar que la agricultura y la domesticación de animales fueron un gran avance, los métodos de almacenamientos aun eran muy rudimentarios y las tierras estaban a merced de los constantes cambios temporales, dando lugar a años de malnutrición y manteniendo a su vez un índice de crecimiento máximo de población. Pero con la mejora tecnológica de dichos sistemas, la población empezó a crecer exponencialmente, dando lugar a las ciudades y civilizaciones antiguas.